27 de mayo de 2010

Y a vos quién te juna?

Seis grados de separación es una teoría que intenta probar el refrán "el mundo es un pañuelo". Dicho de otro modo: cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces). La teoría fue inicialmente propuesta en 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en una corta historia llamada Chains (Cadenas). El concepto está basado en la idea de que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, y sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.
Recogida también en el libro "Six Degrees: The Science of a Connected Age” del sociólogo Duncan Watts, y que asegura que es posible acceder a cualquier persona del planeta en tan sólo seis “saltos”.
Según esta Teoría, cada persona conoce de media, entre amigos, familiares y compañeros de trabajo o escuela, a unas 100 personas. Si cada uno de esos amigos o conocidos cercanos se relaciona con otras 100 personas, cualquier individuo puede pasar un recado a 10.000 personas más tan sólo pidiendo a un amigo que pase el mensaje a sus amigos.
Estos 10.000 individuos serían contactos de segundo nivel, que un individuo no conoce pero que puede conocer fácilmente pidiendo a sus amigos y familiares que se los presenten, y a los que se suele recurrir para ocupar un puesto de trabajo o realizar una compra. Cuando preguntamos a alguien, por ejemplo, si conoce una secretaria interesada en trabajar estamos tirando de estas redes sociales informales que hacen funcionar nuestra sociedad. Este argumento supone que los 100 amigos de cada persona no son amigos comunes. En la práctica, esto significa que el número de contactos de segundo nivel será sustancialmente menor a 10.000 debido a que es muy usual tener amigos comunes en las redes sociales.
Si esos 10.000 conocen a otros 100, la red ya se ampliaría a 1.000.000 de personas conectadas en un tercer nivel, a 100.000.000 en un cuarto nivel, a 10.000.000.000 en un quinto nivel y a 1.000.000.000.000 en un sexto nivel. En seis pasos, y con las tecnologías disponibles, se podría enviar un mensaje a cualquier individuo del planeta.
Evidentemente cuanto más pasos haya que dar, más lejana será la conexión entre dos individuos y más difícil la comunicación. Internet, sin embargo, ha eliminado algunas de esas barreras creando verdaderas redes sociales mundiales, especialmente en segmentos concretos de profesionales, artistas, etc.


Hasta ahí Wikipedia.

Si bien muchas cosas empecé a notar en el mundo de los blogs, con ésto de andar chusmeando en el féisbuc uno se va enterando de cada cosa!
Charlando con un amigo que volvió a vivir a Córdoba hace un tiempo, llamémosle Nicolás, me contó que hace unos tres años o un poco más, cuando todavía vivía cerca de Santa Fe y por comentarios en el blog que tiene, "conoció" a una mujer de Córdoba -pongámosle Raquel- con quien empezaron a comentarse y a veces a chatear. Ésta mujer tiene una amiga que vive en España, llamada Ana, y al ver sus comentarios también se  hicieron conocidos y se comentaban y hablaban desde cosas supuestamente profundas hasta pavadas para pasar el tiempo en alguna tarde aburrida. Esta mujer Ana resultó ser -junto a Raquel- muy amiga de un tipo que vive en Córdoba -Gerardo- que a su vez fue compañero de diabluras en su adolescencia-juventud de una pareja de hermanos, por caso Gonzalo y Marcela -llegando incluso hasta a tocar juntos en un grupo de rock con Gonzalo y según dicen ciertas malas lenguas, algo pasó con Marcela. Nicolás conocía, aunque sólo de nombre, a Gerardo por ser éste un periodista de cierto renombre aunque de dudosa reputación. Nicolás también conocía a Marcela, habían sido compañeros de facultad, y por lo tanto, conocía al hermano, Gonzalo.
Raquel, Ana y Gerardo por un lado y los hermanos Gonzalo y Marcela por otro, son muy conocidos -casi amigos- de Gustavo, un tipo que vive en el barrio Cerro de las Rosas. Siendo Gerardo (el periodista) y Gustavo, el punto en común entre Raquel y Ana y los hermanos Gonzalo y Marcela, las amigas y los hermanos no se conocen entre sí. Gustavo, el vecino del Cerro, es hermano de Raúl, quien fuera íntimo amigo de Mario (ya fallecido), quien fuera íntimo amigo y compañero de secundario de Héctor, quien fuera amigote y compañero de banda de rock de Nicolás, el primero mencionado en este resumen. Héctor, destacado guitarrista de rock, tuvo su pasado oscuro y cuando era joven y necesitaba el dinero, se las rebuscó tocando en un cuartetito de poca monta hasta que por fin pudo conseguirse un trabajo digno. Al irse de este cuarteto, lo reemplazó otro guitarrista también proveniente del rock, digamos que se llama Pablo. Pablo es muy amigo del marido de Raquel y una vez en un recital estuvieron compartiendo unas cervezas Raquel, el marido, Pablo, Nicolás y Marcela, entre otros. A todo ésto, el marido de Raquel además de músico tiene aspiraciones de historiador del rock local y parte de su tarea es conocer a las diferentes bandas de Córdoba y documentar sobre ellas, resultando de ésto que conocía sólo de nombre, de ver pintadas en aerosol en las paredes de la ciudad o afiches coleccionados, a la banda donde tocaba Nicolás hace como 15 años, pero hasta ese momento no había podido conocer en persona a ninguno de los integrantes. Pero se puede decir que en esta aldea globalizada, este pueblo grande que es Córdoba, y más si nos circunscribimos al mundillo del rock (muy escaso en esta provincia cuartetera) podríamos decir que hasta acá no resulta nada sorprendente esta red de conocidos.
Tiempo después, Nicolás comenzó a salir con Marcela y vos viste cómo son estas cosas... confesión va, chusmerío viene, parece que ésta chica se había curtido hacía unos años a un pibe de Baires, pongámosle que se llama Ricardo. A ésta altura, ésto de los seis grados de separación comienza a tener un color un poco más interesante, porque ya no se trata de un pueblo ciudad / ciudad pueblo solamente, sino que ya entra gente de una ciudad con muuuuchos más habitantes. Y así fue que esa tarde, charlando con Nicolás sobre estas curiosidades del mundo bloggero y feisbuquero,  me contó con cara de pocos amigos que había encontrado un comentario de este Ricardo en el muro de Vanina. Y quién es Vanina? Es una profesora de literatura que se dedica a organizar talleres literarios, encuentros de narración de cuentos y varios etcéteras más, en Baires. Nicolás había asistido a uno de éstos talleres literarios organizados y dirigidos por Vanina, allá a comienzos del 2007 y había hecho una muy linda amistad con ella (y con el resto del grupo del taller, claro). A todo ésto, ésta mañana me acaba de contar Nicolás que uno de sus compañeros de ese taller, pongámosle Pedro, es conocido virtual de Nadia, conocida de Nicolás también por comentarios del blog con quien ya se encontrara una vez en un café para conocerse y charlar macanas un rato y con quien tienen una leve sospecha de lazos sanguíneos dado que aparentemente comparten alguna rama perdida de un árbol familiar todavía no documentado debidamente.








11 de mayo de 2010

Nenenenene qué vas a hacer? (...cuando seas grande)

Ingeniero mecánico?


Fitito fixing, en el taller de Miguel




Taxi driver?




En el parque Independencia, Rosario




Locutor de radio?



En el Museo de los Niños, Rosario


Artista plástico?


En su atelier, en algún lugar cerca de Rosario



Motociclista riding to live, living to ride? 


 

Primera imagen: con apenas unos meses, ya andaba paseando en una buena moto.
Segunda imagen: hace poco más de un año, de vacaciones en Córdoba





Analista de sistemas?


Para el día del "trabajador", tenía que representar el oficio del padre... y a la maestra se le ocurrió disfrazarlo con corbata :S

Rock star?


 


Primera imagen: cantando Love of my life
Segunda imagen: tocando Cinema (de Yes) en la batería con un amiguito
Tercera imagen: practicando Mediterranean Sundance en la guitarra  ;)






Hagas lo que hagas, seas lo que seas... que seas feliz.
Es lo único que cuenta, ya vas a ver :)
Te amo :)





28 de abril de 2010

Nuestro lugar

Hace un tiempo tuve un flash, se me ocurrió pensar en cómo sería mi próximo lugar. Estaba necesitando un cambio de aire, los que me conocían por esos tiempos saben a qué me refiero. Pero eso casi como que había quedado ahí, en esa visión momentánea, un poco idealista y -a la luz de mi situación en ese momento- un poco utópica.
Pero un día se me ocurrió volver sobre el tema como quien ejercita un músculo a punto de atrofiarse, como quien sueña despierto y es capaz de concretar el "lo que creo, lo creo" que funciona en ambos sentidos, se retroalimenta y crece.
Puse frente a mis ojos cerrados una situación, le puse sustancia, le puse hasta un plazo -no mayor a tres años-, y le puse las ganas que funcione. Más que nada, le puse realidad. No era sólo una expresión de deseo: era una realidad cuya única diferencia fue vivirla con los ojos cerrados. Por lo demás, fue REAL.
Cerré los ojos -dije más arriba- y ME VI en un departamento chico pero lindo, en una ciudad (desde los 80 y algo, cuando iba al secundario, que quise vivir en una ciudad, en un departamento en el centro), con paredes pintadas de un amarillo muy suave, una puerta ventana que daba al balcón, con cortinas claras, con algunos almohadones en el living, sahumerios en cada ambiente, luz cálida, equipo de música, la batería en un rincón esperando sonar en algún momento. Me vi llegando del trabajo, una tarde cualquiera, una merienda en compañía de una mujer -mi compañera; en la biblioteca una copia de mi libro, editado hacía un tiempito; en la compu el diseño en proceso de un nuevo libro, en la "agenda" reservados dos o tres días por semana para juntarme a tocar rocanrol con los amigos, algunos viajes en proyecto tal vez para el próximo verano, días ocupados pero a la vez de armonía y calma.
Lo que ví fue solo un momento, un día común aunque no completo, con los ojos cerrados y sentado en una banqueta, mientras lo describía, al abrigo del abrazo de un amigo. 
Y fue tan vívido que se hizo real.
Hoy, a casi casi tres años -plazo que me había puesto en esa oportunidad, mi visión está casi completa y lo que "falta" tampoco es tan trascendente. Lo más importante es que existe y que lo pude hacer real.
Por fin pude cumplir con mi sueño de vivir en un departamento céntrico y probar qué se siente, por fin los colores y la ambientación que me hacen sentir bien, por fin esa compañera con todas las letras, el libro (que si bien todavía no está editado, está en proceso de serlo), el trabajo, los proyectos, los sueños... y el milagro de volver a empezar. 


 

El living... todavía en acomodo


 Una vista desde el balcón hacia la esquina de enfrente


Una vista desde el balcón hacia la misma esquina de enfrente, pero de noche










19 de abril de 2010

Lógica pura (Aguante Mr. Spock!)

Es muy simple! tanto que hasta te lo esquematizo cosa que lo puedas programar en cualquier lenguaje.
Primero se toma un pedacito de papel como para bosquejar... eso de andar programando línea tras línea sobre el pucho y sin revisar nos lleva justamente a cosas como éstas que estamos padeciendo.
Entonces... agarrá un papelito y anotá LO QUE EL COMITENTE QUIERE!!

Problema: 
aquellas cuentas que hayan pagado menos que lo facturado en los períodos julio y agosto de 2009 POR UN ERROR EN EL SISTEMA QUE PUSO LOS CÓDIGOS DE BARRA PARA EL ORRRRTO, sumado al "si pasa, pasa" que al fin y al cabo los usuarios no tienen la culpa y si pueden sacar provecho del error ajeno son mandados a hacer (somos... yo también me sumo, je). Decía, aquellas cuentas con diferencia en lo pagado (de menos) en lugares de pago tal y cual, marcar dichos períodos con un color que no sea negro (usado para las cuotas canceladas), ni rojo (usado para las cuotas impagas), ni azul (usado para las cuotas pagadas dos veces.. sí, sí... también hay de esa fauna), ni BLANCO (porque el fondo de pantalla es blanco).

IF período = "julio/2009" OR período = "agosto/2009"
---IF lugar de pago = "TAL" OR lugar de pago = "CUAL"
-----IF importe.pagado < importe.facturado
-------texto.forecolor = RGB (cualquier-combinación-RGB-que-no-sea-la-mencionada-anteriormente)
-------texto.backcolor = RGB (cualquier-combinación-RGB-que-no-sea-la-de-forecolor-y-que-resalte-a-éste
-----ENDIF
--ENDIF
ENDIF

ESO ES TODO!!!!! todos contentos, todos laburando tranquilos y sin tener que decirle cualquier verdura al cliente.



dió mío!!!!
todos los progamadores son así de pelotudos?








*

16 de marzo de 2010

Primera vez

Pocas cosas inauguré en la vida... algún electrodoméstico, una casa a duras penas terminada, algún amanecer en los ojos de mi hijo.

No inauguré el cuerpo o el corazón de una mujer. No fui la primera mirada de un texto que no fuera uno mío, no pulsé esa sucesión de notas en la guitarra que pudiera configurar una nueva canción.



A veces, cuando puedo perderme en la sierra, lejos, bien lejos de todo, suelo buscar un rincón de suelo, un resquicio entre piedras, perdido en la imensidad, apartado de toda huella, e imagino que ese centímetro cuadrado jamás ha sido pisado por el hombre, que no pasó un turista, ni un explorador, ni un español ávido de tesoros, ni un indígena en busca de alimentos.

Y vos?
En qué fuiste primero/a?






12 de febrero de 2010

HOLIDAY IN


No, no, no... no nos vamos al Holiday InN precisamente, lo parió... :-(
Van a ser unas Holiday (vacaciones) pero In (dentro)
Y bue... así es la vida del seco.

Gentes... hasta la vuelta, 15 días... un vueltito ;-)









25 de enero de 2010

Metallica



Mi entrada


No quise llevar cámara de fotos, ni el celular, ni libreta para anotar, ni nada por el estilo. Quería sólo disfrutar y fluir y así fue... y me vuelvo a felicitar por la decisión (y por haberme hecho caso, como estoy empezando a hacer, por fin).
Ya que no pudimos contar con el aventón de mi ahora ex-amigo Coqui (jejeje, te voy a escrachar, sabelo), a eso de las 7 de la tarde enfilamos hacia la parada del bondi. Tampoco pudimos contar con el aventón de Selene y Beto, (otros escrachados) que pasaron frente a nosotros y no fueron capaces de decirnos, Eh! vengan, los acercamos hasta el Cerro! ¬¬ No importa, la vida te da revanchas, jejeje.
Nos bajamos en la 14, como decimos los viejos de por acá (los más viejos dirían "en el Atlántico") o en el nudo vial 14, como dicen los de ahora, con la ilusa pretensión de conseguir un kiosco abierto para comprar cospeles y treparnos a un N4 que nos acerque hasta el Orfeo.
Je!
No fuckin' way! Un domingo a la tarde y en pleno Cerro, tipo que... viste? nada.
Pero siempre hay un alma caritativa que gentilmente se "ofrece" y en pleno semáforo de Cordillera y Núñez se detiene un Scenic con una mujer y un pibe con remera de Metallica. Me asomo y les pregunto si no nos acercan hasta el Orfeo porque no conseguíamos cospeles... y accedieron gentilmente. Ya dentro del auto nos enteramos que el pibe no había podido conseguir entradas porque justo estaba de campamento (las entradas se vendieron en menos de 24 hs y mucha, pero mucha gente quedó afuera). Así que desde acá nuestro enorme agradecimiento por la gauchada de dejarnos en la puerta del Dino.
Entonces, rodeamos el shopping para hacer la cola, la gente ya estaba entrando y aún así había una fila como de trescientos metros. Pocos conocidos ya que no hubo tiempo de andar mirando mucho. Ella se compró una remerita con letras plateadas (y bue... el sueldo le da para ciertos lujos). En todo el perímetro del centro comercial se podían ver las huellas de la vigilia, botellas, bolsas, papeles, uf... un desastre. Gente vendiendo remeras, cervezas en lata, fueguitos presagiando la choripaneada, muy buen ambiente, amigos que se encuentran, llamadas por celular para localizar a los rezagados... mientras tanto la fila avanzaba ordenada y pareja, no como la entrada al Chateau de otros tiempos cuando la estampida al abrir las puertas era de antología.

Algunos de los modelos de remeras que vendían en la calle

Ya en el control policial, a los hombres nos hacían tirar los encendedores (como yo no uso...) y a ella, la amargada que le tocó en la revisación le cuestionó que llevara un espejito redondo en la carterita. "Te pensás maquillar adentro?" le preguntó la desubicada. Ah, pero no la mandó a la mierda porque ella es gente.
Ya una vez adentro, chusmeamos un poco los pasillos, hicimos la visita de rigor al baño y ella aprovechó para estrenar la remerita recién comprada. Espiamos los precios y se nos fueron las ganas de consumir... 20 mangos un vaso de cerveza que casi nunca es de 1000 cm3 y menos aún con todo el hielo!!! que le ponían... no fuckin' way, again.
Primer sentimiento de estafa: cuando comprobamos que las entradas realmente eran en la última fila :S
A esa altura, la separación con la fila de asientos de abajo es menor, o sea que un pibe con una gorrita nomás, impide parcialmente la vista. Pero eso no era para  tanto: el asunto es que la última fila tiene la vista parcialmente tapada con la tribuna superior y que es como un agregado de último momento en el diseño del estadio, digo, porque tiene todo el aspecto de "yapado". La cosa es que si estirabas un poco el cogote para ver por sobre el marote del que tenías adelante, te tapaba la tribuna. Pero no nos hicimos problema, nos vamos a ubicar en la escalera-pasillo y a la mierda.
Muy piolas los pibes y pibas vestidos de estricto amarillo (contrastando muy notablemente con la masa de rigurosas remeras negras) que nos indicaban dónde debíamos ubicarnos (o des-ubicarnos, en nuestro caso).
A esa hora que entramos, tipo 8, 8 y algo, ya estaba tocando creo que Mad. Así se llamaba la banda soporte? Bue... como sea.. ni pelota le dimos. Hasta que nos corrieran de ahí, nos ubicamos como 15 filas más abajo para poder chusmear un poco mejor el lugar. El único tema que alcancé a reconocer fue "Pajaritos on the rocks" pero ni siquiera sé si es de ellos. En fin.




Mad en ¿acción?

La cosa es que a medida que iba cayendo gente a ocupar sus lugares, nosotros nos íbamos cada vez más arriba, hasta que al final, casi sobre el comienzo, nos ubicamos en las escaleras donde podíamos ver bárbaro.
Cuando la bandeja (despectivo de "banda") Mad terminó de tocar, prestamente los plomos comenzaron el armado y puesta a punto de los equipos de Metallica. El escenario tenia dos pisos comunicados con dos rampas que partían desde los costados de la batería, al centro del piso inferior, subiendo hacia los laterales. Tanto arriba como abajo había cuatro micrófonos distribuidos a lo ancho de los escenarios. Un detalle interesante es que los mics tenían una onda retro, esos cuadrados cromados como éste.


Mic retro

A eso de las 9 y algo, los plomos sacaron la batería de la parte central de abajo del escenario de arriba y la monada se volvió loca. Una Tama doble bombo (obvio!) y doble chancha, roja. Ahí nomás comenzó la prueba de sonido, primero los platos, todo bien. Cuando le tocó el turno a los toms, chancha y bombo, ahí me dí cuenta de cómo venía la mano. Fue como una patada en el centro de las tripas. Una dulce y exquisita patada en las tripas.


La batería de Ulrich

A continuación, los plomos iban recorriendo los escenarios haciendo sonar las guitarras comprobando los alcances y acoples... y haciendo bailar a la hinchada.
Así iba pasando el tiempo, la hora estaba cada vez más cerca, los clásicos cantitos (y puteadas) entre los del campo y las tribunas, que los de abajo son todos putos, que los de arriba son unos pelotudos, los incipientes bailecitos y el desfile constante de personajes crinudos (qué afortunados!) y de infaltable remera negra, los desubicados de remera blanca, una flogger que pasó a nuestro lado meta sacarse fotos :S, unas cuantas chetitas maquilladas y vestidas como para una rave, y unos cuantos que del pedo que cargaban no alcanzaban ni a distinguir el número de los asientos, decí que estaban los de amarillo.
Habrán sido las 10 menos 20 o un poco antes, tal vez, cuando en la tribuna de la derecha comenzó a agitarse y todo el mundo de a poco a pararse y a mirar para ahí: algo estaba pasando, gente en esa zona que comenzaba a juntarse en torno a dos o tres que parecían estar dirigiéndose a sus asientos y los flashes de los telefonitos y las cámaras, el tipo que convocaba la atención de todos era un cincuentón medio rubio, de (poco) pelo corto, remera negra y jeans, que comenzó a saludar y abrazar a todos los que se acercaban y a posar para las miles de fotos que comenzaron a sacarse, y ya todo el Orfeo lo reconoció y ya comenzamos todos a cantar "Oleee, olé olé oléeee.... LEON, LEON". Era Gieco que como siempre, había elegido estar entre la gente renunciando al privilegio de una primera fila o un back stage. Pero ya en otro momento hablaremos de León quien, entre otras cosas, teloneó a Metallica en el gashinero él solo con su guitarrita y su armónica y se ganó (bah, ya lo tiene ganado desde siempre) el respeto y la admiración de todo el mundo (literalmente hablando, quiero decir: aquel que no respete o no ame a León es cuanto menos un alien).




El rey de los animales

Y ya eran las diez menos cuarto apenas pasaditas, la (des)organización había anunciado que comenzaría a las  9 y media en puntillo, la gente ya comenzaba a cantar pidiendo metal, eran los eh! eh! eh! acompasados y con los puños y cuernos en lo alto, algunos pogos en el campo... hasta que todo se oscureció y comenzó el delirio.
Y acá finaliza lo que pueda describir, porque ya no presté atención a otra cosa, salvo la pelotuda de adelante nuestro que no se quería sentar hasta que la amenacé con empujarla apenas y que rodaría barranca abajo por belgrano (los que conocen el Orfeo saben qué tan peligroso puede ser un desequilibrio a esas alturas), dicho lo cual, sabiamente optó por irse para otro lado porque no la vimos más, ni sentada ni parada.



Cosas para destacar.
* El sonido de la banda te perforaba limpiamente, no hacía daño, te sacudía, te emocionaba, te exaltaba, te hacía subir la adrenalina y te daban ganas de estar en el campo repartiendo empujones y quemando calorías, era una exitación precisa y descontrolada a la vez, no podías estar indiferente y menos quieto.
* La valiosa e imprescindible -a estas alturas del siglo y la tecnología- pantalla gigante, que te permitía hasta contar cuántas picaduras de viruela tiene Hetfield en la cara



o el infaltable delineado de los ojos de Hammet o las inscripciones en su guitarra, una de ellas era "Bride of Frankestein".


Pero más allá de esas pavadeces, había cámaras por todos lados que te permitían ver todo o casi todo lo que pasaba sobre el escenario. La perlita negra de ésto fue, a mi entender, que es poco pero no invalorable, el director de cámaras (y en ocasiones la desafortudada posición de las cámaras móviles) que o estaba medio en pedo o no sabe un choto de recitales o vaya a saber qué preferencias primaron en ese momento, pero jamás, digo JAMAS, enfocaron, por ejemplo a Trujillo y su show aparte, o que cuando estaba Hammet pelando un solo de esos a los que nos tiene acostumbrados, apenas mostraban su mano derecha blandiendo la púa y no la viola completa, o sencillamente, lo estaban mostrando a Hetfield haciendo la base o a Ulrich cascoteando los parches y sacando la lengua a la cámara, o enfocando desde atrás.
* Cada dos o tres temas hacían una muy breve pausa para secarse la transpiración (lo que chivaron esos cristianos!!, o protestantes, no sé qué carajos son), cambiar de instrumentos y -ponele la firma- echarse unos tragos de cerveza, cuanto menos. Eso si: mientras duraba esa pausa y estaba el escenario a oscuras, siempre sonaba un poco de música incidental y el nivel no decaía jamás.
* La entrega de estos tipos fue total. No es que tocaron temitas lentos o sencillitos como un trámite, no: se tocaron todo y pusieron pasión. Ulrich no le escatimó palazo ni pedalazo a los tachos y platos, ni usó máquinas, Trujillo no paró un segundo y sus dedos de araña pollito yendo y viniendo sobre el diapasón del bajo (y revolviéndonos las tripas con esos graves de puta madre), Hammet no pifió ni una (y si lo hizo qué mierda me importa!!) y Hetfield se cantó todo y no le esquivó a ningún pasaje -excepto a aquellas partes en las que sí o sí la gente tenía que corear. Insisto: pusieron todo y se notó (y lo agradecemos).
* Hetfield al momento de interactuar con la gente, se cuidó especialmente con la pronunciación, el hablar pausado, fuerte y claro y acompañar sus palabras con gestos, de manera que nadie se quedó colgado con lo que dijo, todos entendimos, los que sabemos inglés y los que no. No así el bobito Ulrich que en la despedida se largó una perorata que no se entendió una mierda, pero bue... lo de él es baquetear a la Tama, sacar la lengua, bardear y no hablar con la gente.
* Los micrófonos puestos a lo largo del escenario (y los instrumentos inalámbricos) permitieron que todos -menos Ulrich- pudieran acercarse a los bordes del escenario y a un palmo de la gente que apenas estirando el brazo podían casi tocar a los músicos.
* Trujillo es un espectáculo en sí mismo, su presencia se impone quieras o no, su estilo al moverse balanceándose como si fuera un mono medio en pedo, el bajo a la altura de las canillas (toca doblado, pobre, pero toca de putísima madre). Se iba para una orilla del escenario y estaba un rato ahi, al alcance de las cámaras y la gente. Se iba para la otra punta y lo mismo, se iba unos metros más allá, unos para acá y se paraba a seguir tocando, siempre balanceándose o dando saltitos o sacándose a cabezazos los mechones de pelo de la cara.



* Las pausas fueron cortísimas y eso también se agradece. No se perdió tiempo con rellenos, no se hacía corear a la gente media hora -como suele hacer, por ejemplo, Sting, que harta con su famoso Sho! Sho! y así gana tiempo (y guita) sin esfuerzo.
* En un momento Hetfield dijo algo así como "Ustedes nos dieron este lugar y nos hicieron parte de su familia: nosotros sentimos lo mismo por ustedes, por eso...bienvenida Córdoba a Metallica".
* No me acuerdo los nombres de los temas que tocaron ni pienso hurgar en la wep ni giladas por el estilo, ni me acuerdo el orden, no me dediqué a eso, pero entre otros sonaron Sad but true, Hit the lights, Of wolf and man, Master of puppets, Nothing else matters y Enter sand man, tirando la casa por la ventana.
* En el penúltimo tema (creo) empezaron con una base de guitarra y al instante todo el estadio comenzó a corear la base a grito pelado, al punto que la banda dejó de tocar para escuchar la base que hacía la gente. Fue inmediata y evidente la cara de satisfacción y la sonrisa de los músicos al escuchar semejante colchón sonoro y la potencia que transmitía la gente... Hetfield dijo con una sorpresa y una sonrisa incontenible: "Can we take you with us?" (Podemos llevarlos con nosotros?). Una muestra más de la incondicionalidad de la gente cuando ama a una banda: la agradable sorpresa que se llevan ante la entrega y la respuesta del público argento).
* Cada tanto podían verse las púas de repuesto colocadas en los pies de los micrófonos, sobre un fondo blanco, de un lado tenían la inscripción Metallica - DC (Death magnetiC) y del otro lado el féretro blanco rodeado de limaduras de hierro formando la clásica apariencia de un campo magnético.


* Sobre el final de Nothing else matters, Hetfield se puso de espaldas al público y se fue como arrodillando en el piso mientras jugaba con el acople y toqueteaba las palancas selectoras de los micrófonos y los volúmenes y una cámara se quedó con esa imágen, reflejada en la enorme pantalla de atrás, con lo que se podía ver con todo detalle hasta las arrugas y el largo de las uñas del tipo. Viendo que ésto estaba saliendo por la pantalla, Hetfield aprovechó para "hablar" con las manos: primero fue girando la púa para mostrar despacito los dos lados, desatando la primera ovación de la gente en éste mini-show. Después, con la mano izquierda, mientras seguía mostrando la púa con la derecha, cerca de los micrófonos de la viola, hizo el clásico fuck you con el dedo mayor: segunda ovación. Ahí nomás, la mano derecha "reprimía" a la otra con un par de chirlos.. hasta que el fuck you se transformó en el legendario cuernito con los dedos índice y meñique... ovación final y explosiva con respuesta inmediata de veinte mil cuernos en alto en todo el estadio Y luego del estallido de la gente, el cuernito que se transforma en un OK (índice y pulgar). Después de unos segundos de aplausos y gritos, las dos manos comenzaron con las primeras notas de Enter sand man... y ahí sí, reventó todo.
* El cierre fue con Seek and destroy y tuvo un supremo condimento con Hetfield bajando -con micrófono pero sin guitarra- al campo y apenas separado de la gente por la valla, les acercaba el mic y hacía cantar y delirar a todos los afortunados que se aguantaron la presión de estar en semejante punto neurálgico del estadio.
* A todo esto, nosotros, en el infierno (altro que "paraíso" de los teatros) transpirábamos boluquitas, pero felices y contentos. Cada tanto algún afortunado millonario que pasaba con una jarra de cerveza y tenía que pasar por donde estábamos nosotros -en plena escalera, repito- así que le cobrábamos un trago de peaje, como para aliviar un poco el agite.
* Sobre el final del recital, el pogo en el campo fue memorable y la nota linda de todo esto fue que de repente dos o tres de los que estaban saltando y chocando con otros, cuando termina el tema, empiezan a levantar los brazos como diciendo "bueno, listo.. basta" y comienzan a abrazarse y saludarse con sus "víctimas" y al rato todo el mundo hacía lo mismo, todos, golpeados y golpeadores por partes iguales, como diciendo, acá no pasó nada, gracias por jugar con nosotros.
* La lluvia de banderas argentinas que Hetfield desplegaba recorriendo el ancho del escenario y finalmente extendía sobre la batería.
* Una de las banderas decía "Where ever Metallica may roam" y de alguna forma sintetizaba el fanatismo de la gente... allí donde Metallica vaya, alli estaremos :)



Para la despedida, los Metallica se sacaron una foto con el público como imagen de fondo

* La salida fue, igual que la entrada, absolutamente tranquila y pacífica, la masa de remeras negras que cubría el puente -el único y miserable y encima PUENTE- para salir y ésto es algo que tendrán que ver seriamente los irresponsables del lugar porque, de plantearse una estampida o corrida por alguna emergencia -o no emergencia- ese lugar queda más que insuficiente para desalojar semejante recinto. Por espacio de media hora el puente se vio saturado de gente y no había otro lugar por el cual salir, o sea que, o te bancabas la claustrofobia por los cinco o más minutos que te tomaba cruzar el puente, o te bancás más de media hora hasta que todos hayan salido.
* Una vez en la calle, el hambre se imponía así que le entramos a unos choripanes (10 mangos cada uno!!... pero estaban de rechupete che... o era el hambre? :p y enfilamos hacia la Avenida Cordillera rumbeando a la Rafael Núñez. En el camino, un oportuno maxi quiosco abierto para la ocasión (ya eran más de las 12) que se hizo el Enero con las ventas a precios razonables -pagamos 7.5 una iguana descartable, contra los $20 que te querían cobrar una Quilmes adentro.



* Otra perla negra, pero esta vez ya no de la organización del recital, y es que no pasó ni un puto taxi, ni remis, ni colectivo ni ningún gaucho que nos levantara al hacer dedo, en las casi 20 cuadras que tiene la avenida Cordillera, que recorrimos en algo así como 45 minutos porque a mi querida novia se le había ocurrido ir con sandalias de taco alto y a esa altura ya tenía los callos y juanetes pidiendo clemencia y remojo en fuentón con agua salada.
Pero bue... allá fuimos, cervecita en mano, caminando despacito, panza llena y corazón más que contento, con los oídos aún zumbando y tarareando lo poco que nuestras gargantas cascardotas nos permitían, pero bue... nada más importaba :D




Sunshower y Uninvited (con vasta experiencia en cuernos)








23 de diciembre de 2009

Verano en una nueva navidad



Hay otra magia en el aire. Una magia que apenas puedo reconocer como mía, en los ojos de mi hijo, en la ansiedad con que espera estas horas, estos días.
En otros tiempos las fiestas de fin de año eran otra cosa, con mucha familia alrededor y sus respectivos despelotes. Eran tíos, padres, abuelos, algunos primos. Las navidades que recuerdo ya eran con el conocimiento que los regalos los traían los padres, pero aún así no podía descubrir en qué momento los ponían bajo el arbolito -tal vez porque lo hacían mis tíos.
No sé cuánto tiempo más mi hijo va a tener esta ilusión y espero que el conocimiento de la verdad no le pegue mal, desde el lado de la bronca, como les pasa a algunos. Espero que entienda que es para alimentar una ilusión y pasarla lindo. Hay fantasmas e ilusiones como ésta que hasta son deseables.
Por estos días, con este calor y el olor en el aire de algún pollo a la brasa, me transporto a los años en que nos juntábamos en la casa de mi abuelo a reír y divertirnos, a pasarla espectacular, a caer literalmente al piso de la risa.
Pero como todo en la vida, las cosas se van diluyendo, cambiando; hay más seriedades, hay más ausencias, a muchos la vida nos atropelló y quedamos malheridos, otros renguean apenas y pocos, muy pocos, caminan con confianza y seguridad, con esa alegría que da desconocer la tragedia.
Brindo por todos, donde quiera que estén, con quienes quiera que estén, como sea que estén. Brindo por los que se fueron y volvieron, por los que ya no vuelven, por los que aparecieron desde otros lugares y familias y a algunos de nosotros nos resultan desconocidos. Brindo por los que recién llegan y por los que nunca llegarán. Brindo por lo que somos gracias a lo que fuimos, brindo por lo que seremos gracias a lo que somos. Brindo por lo que nos queda y lo que nos falta y por que la rueda siga girando y las almas regresando.

Hoy somos como cuerpos sin historia,
familias repartidas por la tierra,
estrellas que se encienden y se apagan
en el árbol de otra navidad,
un resplandor, un grito en la inmensidad.

Y somos fiebre y flor
y sed y sangre nueva.
Cambiamos a Dios
por un puñado de promesas de metal.

Los puedo recordar rodeando el fuego,
jugando a ser más fuertes cada día,
hablándome de amor,
del tiempo que perdí,
del canto, de la lluvia y la tristeza.

Silencio en estos largos corredores,
silencio en este viaje sin regreso,
silencio en esta casa sin memoria
y yo dispuesto a todo, por vivir
siempre estaré con la mano en el corazón
mi amor.







9 de diciembre de 2009

Pare - Lea - Piense (después ría... o shore)

Interrumpimos la transmisión habitual de cosas serias de Under para un espacio, más que publicitario, yo diría de lectura obligatoria.
Me refiero al blog Todos Gronchos y más particularmente a su último post "Los Pomar día por día"
Como siempre, sin desperdicio lo de Mr. Groncho.

Dicho esto, retornamos con la programación habitual de este espacio.... :S







30 de noviembre de 2009

Un amor real



Para quienes viajan con destino a San Miguel de Tucumán, se encuentra estacionado en plataforma treinta y dos, servicio de la hora 22.45 de empresa La veloz del norte.
Para quienes viajan con destino a La Plata, se encuentra estacionado en plataforma diecisiete, servicio de la hora 22:40 de empresa El Pulqui.
Para quienes viajan con destino a Rosario, se encuentra estacionado en plataforma diecinueve, servicio de la hora 22:45 de empresa Chevalier.
En el mundo de gente donde todos van, todos vienen, todos esperan, todos se apresuran, todos se demoran, ella se sienta en uno de los carros para cargar valijas y encomiendas y rompe por enésima vez el gastado juramento de dejar de fumar. Aparece una moto en la plataforma doce, trepa el escalón que sirve de freno a los ómnibus y unos metros más tarde se sumerge en el subsuelo de la terminal por uno de los montacargas.
Para quienes viajan con destino a Retiro, se encuentra estacionado en plataforma veintiuno, servicio de la hora 23.10 de empresa General Urquiza y consulta de nuevo su teléfono. Con este ruido blanco de voces, pasos, toses, risas, motores y estrellas, ni el vibrador del celular llega a sentirse.
Para quienes viajan con destino a Colastiné, se encuentra estacionado en plataforma veinticinco, servicio de la hora 23.25 de empresa San José.
Una hora y media ha pasado ya desde que llegara a éste lugar, con la sonrisa que sólo la esperanza de un reencuentro soñado, anhelado, reinventado una y otra vez en todos los rincones de la imaginación y hasta en recintos prestados de la memoria (Para quienes viajan con destino a San Francisco se encuentra estacionado en plataforma cinco, servicio de la hora 23.30 de la empresa San Jose)  puede dar a un rostro bello y enérgico, pero con claras huellas de cierto hastío -un rastro insoslayable en la apertura de los párpados- de que la vida no ha sido nada fácil y sin embargo...
Para quienes viajan con destino a Reconquista, se encuentra estacionado en plataforma veintitrés, servicio de la hora 23.45 de la empresa Mercobus.
Aún le queda espacio en uno de esos rincones de la imaginación e improvisa su propio parlamento -con la voz latosa e impersonal como la que no deja de aturdir por los parlantes de la estación- que la desilusión es un viaje de ida y que en definitiva quién de nosotros sabe el destino donde verdaderamente viaja; que siempre se puede encontrar un servicio de la empresa tal, en la plataforma cual, a toda hora, listo para partir con destino a algún lado; que todos los viajes salen cuando todo lo que uno quiere en éste momento es que lleguen, que se abra una puerta, no que se cierre; que baje ese único rostro que esperamos, que reconocemos en medio de una multitud de fin de semana largo en una estación terminal; que la única luz que uno quiere ver no es la de los faros de los micros, ni las lámparas del techo ni los celulares todos prendidos y al rojo vivo. Es la de esa sonrisa, esa mirada que también nos encuentra como una boya en este océano de almas; esas manos que por fin se acercan y ese abrazo que es como llegar a casa.



(Para Cecilia, en ese Diciembre que el colectivo no llegaba y no llegaba y no llegaba...)







 

3 de noviembre de 2009

Llegar tarde




No siempre el último en llegar llega tarde.
Y se puede llegar tarde aún apareciendo primero.
Hace unos días, un comentario de Zorgin me hizo acordar de algo que vivimos hace unos cuantos años y que bien ilustra lo que intento exponer.

Corría el año 90 (1990), o había empezado a correr hacía poco. No recuerdo ahora si era Marzo o Abril., pero el aire era cálido todavía y se podía tomar una cervecita refrescante en el patio trasero del piano bar Jelly Roll.
Oficialmente, había comenzado mi año sabático -que duraría unos cinco en realidad- lejos de la facu y de algún laburo (laburo oficial, digamos, laburar en la fábrica de helados de mi viejo no contaba). Para ese entonces nuestra bandita de rock ya acumulaba unos cuantos recitales encima. Veníamos afilados y queríamos más.
Esa noche de viernes -porque desde la primera vez que tocamos decidimos que siempre sería un viernes si era en Jelly Roll- había un lleno especial. Tal vez porque era principio de mes, tal vez porque la híper nos obligaba a que ni bien caían unos billetes en nuestras manos saliéramos prestísimos a reventarlos porque el ahorro era una utopía insípida, tal vez el calorcito de un verano que se resistía a partir... o tal vez porque realmente éramos buenos y a la gente le gustaba escucharnos. La cosa es que estaban todos allí, o casi todos. Los fieles amigotes del secundario del bajista y del cantante, toda la banda de los scouts, que eran compañeros del violero, unos cuantos amigos míos del secundario, muchos vecinos y amigos de la ciudad, gente de paso, amigos y amigas del piano bar o del dueño, recuerdo que hasta vinieron un par de compañeros míos de la facu, con sus respectivas, cosa que me sorprendió gratamente a la vez que me extrañó;  mis relaciones con los de la facu nunca habían llegado a tanto. Lo raro era que todavía no había llegado el Gonza.
La tocada empezaba oficialmente a las 10, pero por supuesto, nunca se cumplía. Nos hacíamos las estrellas y empezábamos como a las 12. Lo cual nos daba tiempo para entonarnos con algunas birras, gin-tonics, ferneses y demás etcéteras (salvo el bajista que por entonces solo tomaba coca), o morfarnos unos lomos,  que para los del grupo eran gratis, o, como en mi caso personal, además de todo lo expuesto anteriormente tenía que remarla con Natalia, a ver si por fin me daba un poco de bola y quién no te dice, por ahí después del recital nos podíamos ir a un lugar un poco más tranquilo, tú sabeh...
Faltaban unos pocos, pero igual decidimos empezar. Arrancamos con Crisis.
Y las horas pasaban y en nuestras miradas la inquietud instalada porque el Gonza no venía.
El Gonza, oficialmente Fernando González, es uno de esos amigos con que nos honró la vida. Todos afirmamos hoy en día que de no haber sido por la música, más precisamente por el blues, jamás habríamos sido recompensados con la amistad del Gonza... o viceversa: tal vez la amistad del Gonza nos abrió de una forma definitiva y para siempre las puertas a esta música celestial. Solíamos juntarnos en la casa de alguno de nosotros -incluída la casa del Gonza- y sentarnos a escuchar música por horas sin que nadie pronunciara una palabra más que las estrictamente necesarias, un "ya vengo, que me meo" o un "quién quiere más hielo?". Fuera de eso, nuestros "comentarios" y nuestra forma de decirnos que estaba todo bien, que estábamos disfrutando y que la muerte era sólo un concepto difuso y seguramente erróneo, vertido por algún teólogo trasnochado y con pocas luces, era un leve cabeceo con los ojos cerrados (o apretados, depende de la fuerza del solo) o una callada mímica, haciendo que tocábamos al aire un pasaje en nuestros instrumentos, por caso yo podía mover la patita en negras y meter un platazo o un fill de toms al aire, o el violero que juntaba sus manos a la altura imaginaria de las pastillas de la Fender y movía los dedos en fusas que jamás alcanzaría a tocar en la realidad. Y estaba todo bien. Siempre.
El Gonza no tocaba con nosotros pese a nuestra insistencia en que aprendiera a tocar aunque sea la pandereta, cosa de tenerlo siempre entre nosotros. No tocaba pero era nuestro jugador número doce. Él nos proveía de discos inalcanzables, de noticias remotísimas en tiempos en que la globalización era un neologismo apenas comenzado a esbozar, ponele en la NASA. Él nos ayudaba en los ensayos, nos proponía cortes, armonías, solos, y hasta un par de canciones que, por supuesto, jamás quiso cantar. Él nos divertía y nosotros lo divertíamos a él. Él nos aconsejaba, desde sus cuatro o cinco años más que nosotros, era nuestro tío piola, nuestro hermano mayor y menor, nuestro fan número uno, nuestro fotógrafo, nuestro plomo.

Y ya íbamos por el noveno tema, decía, aquella noche de Marzo o Abril del 90 y el Gonza que no aparecía.
Estará con una mina, supusimos. Y seguimos tocando. Y cómo! Esa noche hasta nos animamos a un cover de Pink Floyd, porque el dueño del piano bar se había conseguido un yamaha dx-7 y jugó de Richard Wright.
Las horas pasaron, el recital fue "degenerando" -como siempre pasaba- en zapada, luego en música a pedido, la novia del violero nos acercaba los pedidos en papelitos y nosotros que igual tocábamos lo que nos gustara de todo lo que nos pedían. Después en cosa de borrachos y cualquiera tocaba cualquier cosa. Yo le dejé la batería no me acuerdo a quién y me fui con Natalia para el patio a ver si ahora... pero no hubo caso, seguí virgen de Natalia.
Y el Gonza que no aparecía.
A las 5 y algo apagamos los equipos. Ya casi no quedaba nadie. Había dos o tres al fondo que se sostenían porque estaban apoyados de espaldas a la pared. Había una parejita metiéndose mano a destajo en el rincón más oscuro del patio trasero que ya estaban ahí cuando... bue... no me quiero seguir acordando de mis rebotes con Natalia.
Dejamos prendida solamente la luz amarilla que estaba detrás de la batería y comenzamos a desarmar todo. El dueño del piano bar puso un disco de Duke Ellington, bajito, de fondo y comenzó a levantar las cosas de las mesas mientras su mujer empezaba a lavar en la cocina. Alguien golpeó el vidrio de la entrada y el  gordo soltó un irónico "quién es el desubicado que recién llega de japón?" Yo estaba más cerca de la entrada y fui a atender. Era el Gonza!!
Yo: Bolú!! qué hacés? La que te perdiste!!
El Gonza: Hola man... cómo les fue?
Yo: buenísimo, recién termina todo... dónde te metiste? Ey! miren lo que trajo el gato!
El Gonza (entrando con algo bajo el brazo que así rápidamente me pareció que era una revista o un diario pero con pocas hojas): Cómo que recién termina todo? Esto recién empieza! -y me abrazó con el brazo libre mientras entrábamos al piano bar y los demás venían a saludarlo y a "recriminarle" que dónde se había metido y la que se había perdido y etcéteras.
Hicimos una pausa en el acomodo de cosas y nos sentamos a la barra. Lo que traía bajo el brazo y envuelto en papel regalo, era el último disco de Fito: Tercer mundo.
Alguno de nosotros (o todos): Chaaaaauu! y eso?? De dónde lo sacaste?
El Gonza: me lo regaló una minita, se acuerdan de esa que conocimos la vez que fuimos al Juniors a ver a Fito? bueno, esa.
Nosotros: Chaaauuu... gordo, ponelo! (al dueño del piano bar)
El Gonza (dirigiéndose a todos pero mirándome más a mí): A ver... por qué dicen que llegué tarde? Por qué creen que es tarde? Al contrario, a mí me parece que llegué justo.
Uno de nosotros (que no fui yo, otro me ganó de mano con la "ironía"): se! justo para limpiar el piso...
El Gonza: Y está perfecto! "llegué para los aplausos", como se dice habitualmente. Ahora, con una mano en el corazón, ¿a alguno de ustedes le molesta que un amigo los aplauda? "Llegué para limpiar el piso", y ustedes ¿qué prefieren? ¿que en esto los ayude un tipo o una mina que cobra para ese laburo o que los ayude un amigo y que lo hace de onda? "Llegué para cuando los equipos están todos apagados y la música -que tanto nos gusta- ya no suena". ¿Les parece? ¿Podríamos haber tenido mejor oportunidad que ésta, en este momento, después de la joda, de compartir un disco de Fito y un solo de Lebón? (sonaba Los Buenos Tiempos).
Yo había empezado a tragar saliva y a juguetear con el dedo mojado en el borde del vaso. Se me estaban empañando los ojos, el tipo tenía toda la razón del mundo. El cantante, tal vez el menos "duro" de los cuatro (lo nuestro era pura careta de pendejos, de pibes que sabíamos poco y nada de la vida, no hace falta aclararlo) se levantó de su banqueta, nos pasó por detrás y lo abrazó emocionado. Unos segundos después le preguntó cómo le había ido con la minita, que perdonara nuestro egoísmo y nos contara.
El Gonza (mirándonos también con los ojos medio llorosos): este disco.... este disco y este momento, esta noche... jamás los voy a olvidar. Esta noche empezamos a salir oficialmente con Julieta (que así se llamaba la minita que habíamos conocido esa noche que fuimos al Juniors a ver a Fito), esta noche nos besamos por primera vez. Esta noche ella me regaló un disco de Fito (éramos todos fans en ese entonces, ¿se nota?), esta noche entendí que Juli y yo estamos enamorados, esta noche fue su mejor recital (y nos miró a los ojos uno por uno), esta noche nos estamos confesando juntos mientras compartimos este espacio de amigos y unas cervezas, recordando anécdotas fresquitas, de hace un rato nomás, y sabiendo ya mismo que jamás las olvidaremos, esta noche nos estamos dando cuenta que estamos vivos, que estamos viviendo los mejores años de nuestras vidas.... ¿y ustedes me dicen que llegué tarde?
A esa altura de la mañana recién nacida, nos quedamos terminando de acomodar el lugar, tomando café con mediallunas recién hechas, escuchando música, riendo, descansando, charlando en voz baja. Iba terminando el disco y en la quietud después de la euforia, sonaba  Dale alegría a mi corazón.










28 de octubre de 2009

Inauguración

Gentes, tengo el agrado de presentar de manera oficial mi otro blop :)
Yo le quería poner como título "Letra y Música" pero se ve que algún desubicado tuvo la misma idea antes que yo así que no me quedó otra que cambiarlo por "Música y Letra", pese a que don Blogger muy educadamente me sugirió nombres alternativos como LetraymusicaUninvited, Uninvitedletraymusica, Letraymusica002 y otras gansadas por el estilo.

Un espacio donde pienso poner.... perdón, donde PENSAMOS poner, porque la otra novedad es que en esta empresita me va a acompañar mi chica (o sea, yo voy a hacer que me creo que ella me acompaña cuando en realidad es la que manda... en esto y tantas otras cosas :$), donde pensamos poner, decía, la música que nos gusta, con la traducción que mejor nos salga en caso de ser canciones foráneas y alguna que otra anécdota, trivialidad, o emoción adjunta, esas que toda canción que se precie de BUENA, conlleva.
Así las cosas, quedan todos formal y oficialmente invitados a pasar cuando quieran, a escuchar un poquito de música, a saber qué dice y por ahí también a enterarse qué nos dice.
Comenten, critiquen, sugieran, colaboren, pidan, ofrezcan... lo que sea, menos la fría indiferencia de un link sin cliquear ;)

Gracias y los esperamos :)










18 de octubre de 2009

Aniversario

Hace un tiempo te pregunté si teníamos una cancion. Vos y yo.
Me nombraste unas cuantas que te gustan, así como te pude nombrar unas cuantas que a mí me gustan... y no llegamos a un acuerdo.
Suele pasar, algunas parejas se identifican con lugares, momentos, canciones. Lo nuestro es la música, eso lo sabemos desde hace mucho. Aún así, no podemos encontrar UNA canción que podamos sentir como nuestra, sin tener que caer necesariamente en estilos, que en líneas generales podríamos tomar para vos el grunge, para mí el blues.
Y yo quería poner algo así, una canción que hable de nosotros, porque hoy cumplimos años. Decretamos que hoy cumplimos años pero no sabemos bien cuántos.
Poco más de un año y medio que oficialmente vivimos juntos.
Un año y once meses de esa primer charla en que definimos como íbamos a tratar de llevar todo esto.
Dos años de nuestro primer beso chan
Tres años casi desde aquella charla en el patio de tu casa que me cambiaría la vida para siempre.
Cinco años desde esa charla en que por primera vez te vi resplandecer como oro, cuando tomaste mi mano por encima de la mesa de ese restaurante de la Cañada y me dijiste “hoy puedo decirte sin miedo cuánto te quiero”.
Ocho años desde que me enseñaste a bajar música de Napster, antes que lo volaran a la mierda, je.
Diez años de aquella vez que salimos a dar una vuelta en moto, la Intruder 700 que a vos tanto te gustaba, y terminamos en una pizzería charlando de plantas, de semillas, de viajes psicodélicos y de los libros de Castaneda.
Dieciséis años desde que fuimos a tu casamiento, esa triste y jodida parte de tu vida... si entonces me hubiera animado!
Dieciocho años hará de aquella vez en que, camino al bar de Pascal comencé a tararear una canción –le puedo jurar a cualquiera que en esa época, ese tema, en ese lugar y para una mujer, era absolutamente desconocido- y vos me empezaste a seguir pero cantando, porque vos sabías la letra y sabías inglés más que yo.
Diecinueve años hace que me pasé dos larguísimos y helados meses de invierno yendo en la Zanellita al campus de la católica a preparar el trabajo final juntos.
Veinte años hace que nos venimos cruzando permanentemente desde aquel primer encuentro con la única cara conocida en el aula junto al bar, en Pascal, cuando me cambié al turno noche. Veinte años que nos venimos cruzando en salidas, estudios, fiestas, hechos jodidos, bajones, confesiones, nacimientos, renacimientos, matrimonios, separaciones, búsquedas, viajes, lecturas... y música, siempre la música.
Veintiun años hace que una tarde te conocí en un colectivo camino a tu barrio.

Hoy me siento frente a las pilas de discos a ver si algo me puede dar una pista, pero sabés que? Hubo tanta música en nuestras vidas, tanta que compartimos en todos estos años, que entiendo que cueste encontrar UN solo tema.
Así que no importa si es nuestro, se me va a pasar el día buscando y voy a tener que poner toooodos los discos y Blogger me va a banear la cuenta así que te propongo algo:
Hay una canción que no habla de nosotros, pero nos gusta tanto que es casi como si lo hiciera.
Más que nada habla de vos.
Principalmente en el título.
Sos mi baño de sol.
Te amo.



















12 de octubre de 2009

Aprendan!!

Por estos días parece que en Cba. (no se -ni me interesa- si en el resto del país también) andan "tocando" un par de bandorras (bandas pedorras) con motivo creo que del festival de Pepsi. Puede ser?
Como sea, pude ver y escuchar a un par de personajes decir "uy! que noche copada! van a estar Los Catres, los Bostapecu, los Garchillac, Las pelotudos, Notevagustar (obvio que no!), y toda esa mierda que anda sonando por ahi.... (los piojos se jubilaron ya, no? gracias!)

Ay, ay, ay....
A ver, hijitos míos... el ROCK es otra cosa.
Un botoncito de muestra?











6 de octubre de 2009

All night thing

Y vos ¿qué habrías hecho una tarde de lunes, al volver a tu casa desde el trabajo y la hubieses encontrado tal y como la dejaste al salir esa mañana? Con la cama prolija, la heladera llena, la cafetera lista, la lámpara encendida automáticamente, el equipo de música encendido automáticamente en tu estación de radio favorita, la ropa ordenada, las fotos sonrientes sobre el aparador.
Y vos ¿qué habrías hecho con tu vida cuando esa mañana que volviste a tu casa, estrenando libertad y divorcio (que no siempre es lo mismo), terminaste de entender que la vida te había dejado en la puerta del edificio y se había ido a hacer caridad y beneficiencia a otros humanos que realmente lo necesitaban?
¿Qué habrías hecho un domingo a la siesta al darte cuenta que tenías todo o casi todo lo que la sociedad te había dicho que debías tener? El dinero, el trabajo, el estudio, la cultura, los amigos, las amigas, la familia –sostenida con cinta scotch pero familia-, los lujos, los viajes, los caprichitos. Si nadie te había dicho aún que eso no era vida.
Si eso hubiera sido vida ¿qué era esa sensación de mierda, todo el tiempo en la boca del estómago? ¿Qué era eso de mirar por la ventana al mundo allá abajo y sentirte que aún con todo, te faltaba volar?

El murmullo absurdo y a colores del canal 12, el ruido blanco de una radio mal sintonizada, la brisa que viene del río, el escalofrío en la espalda, el rugido de los autos y una veintena de cuadras hacia el este, la música comenzaba a sonar.
Y vos, ¿qué habrías hecho un sábado a la noche cuando te sorprendía un cosquilleo extraño pero familiar, en el bajovientre? y ese ardor en las mejillas y esa mirada que acabás de encontrar en el espejo, que te pide, que te exige, que te obliga...

Siempre lo supo y algunas veces –como ahora- lo usaba: no le hacía falta mucho para ponerse interesante, sugestiva, tentadora. Pero sí hacía falta mucho para sentirlo, para creerlo.
¿Vos qué hubieses hecho con toda esa carga del pasado, sexo/caca, teta/vergüenza, pito/horror, besos/asco y esta sobrecarga del presente deseo/rojo-de-remera, placer/verde-de-los-ojos, liberación/turquesa-de-la-pollera, prohibido/negro-de-las-botas?
Pero las luciérnagas en su mente solo obedecían al inquietante pulso de sus entrañas, que muchos años después de la devastación seguían reclamando lo que era suyo.
Nunca lo supo (hasta muchos años después en que una tarde de otoño se pusiera a repasar los extraños designios que la habían traído a ese patio al fondo de una casa de campo a pensar en la ley del karma y la atracción), de todas maneras no era ese el momento de pensar en eso ni mucho menos, si le atraían jóvenes porque ella siempre había parecido diez años menor o si esto de parecer más joven atraía a los de apenas veintitantos. Como dije antes, no se puso a pensar, sencillamente lo vio apoyado en la barra tomando su cerveza y moviendo la patita al compás de Pearl Jam. Trágicos-pelilargos-Seattle, diría años más tarde un viejo amigo al referirse a y/o reprochar sus gustos: el tipo de la barra se parecía a Layne Staley.
Ella no lo pensó: se acercó y empezó el juego, ese que muchos saben cómo termina.














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Ella vino a proponerme
que se quería marchar
e ir a un lugar más cálido
donde pudiéramos estar solos.
No supe bien qué estaba pasando,
pero supuse que iba a ser algo de una sola noche.

Si es algo de una sola noche
nadie lo va a querer finalizar.
Y si no empieza?
No te preocupes, no me voy a andar ofendiendo

Y si es algo de una sola noche
y caemos, como una gota al piso
yo no voy a volver por acá,
y nunca más volverás a escuchar de mi.

Salí de allí, bien... cómodo
y penetrando como lluvia
en su ardid.
Ella no me iba a decir de qué venía todo esto
pero a mí me sonó a cosa de una sola noche.

Si es algo de una sola noche
nadie lo va a querer finalizar.
Y si no empieza?
No te preocupes, no me voy a andar ofendiendo
Y si es algo de una sola noche
y caemos, como una gota al piso
yo no voy a volver por acá,
y nunca más volverás a escuchar de mi.





 ♫








15 de septiembre de 2009

Desagravio (...si querida)

La venganza fue terrible, mi hermanita del alma ¬¬ y la Chiru se aliaron con ella en mi contra y me impusieron un acto de desagravio consistente en postear un clip de alguno de estos carilindos que a ella le guste, cosa de probar mi propia cefalexina grageas ¬¬

-Ahora vas y ponés algo de Chris Cornell, mínimo! -dijo ella.
-Sí, querida... -dijo él.

Y por si eso fuera poco...



y la yapita




Igual necesitaría del apoyo de la hinchada testosterónica, ya Guty me hizo el aguante pero hace falta más.
Cada vez que un tipo dice que una mina está linda, salen a patotear enardecidas esgrimiendo argumentos tales como "y claro... con tanto plástico", o "seguro que esas lolas se las pagó el paganini de turno", o "y a eso le llamás cantar? decile que siga maullando en los tejados que con un poco de suerte alguien la caga de un zapatazo", o "con botox y colágeno cualquiera tiene esa jeta", etc...
En cambio, uno que salió perdiendo debe reconocer... cuando la tipa vino y le pidió exigió que pusiera algo de este pibe Cornell... qué podemos decir?
Feo no es, no me jodan mucho que también le entro, jeje.
Artificial puede tener que a veces se tiñe un poco el pelo.
Trolo dicen que tampoco.
Canta de puta madre.
Es talentoso, tiene guita, fama...

Qué hacemo muchacho? tamo en el horno

En fin... que lo disfruten.










11 de septiembre de 2009

La Nati

Si... ya se...


...esta noche duermo afuera :S






Estoy llamando por teléfono a todos estos pibes para que me ayuden a remarla :S