Sistemas inestables
arena
armonía
agua
paz
viento
amor
ceniza
seguridad
sudor (que sería casi lo mismo que el agua)
alegría
sal
ensueño
azucar
tranquilidad
maiz
felicidad
tierra
risas
migajas
intimidad
barro
placer
luz
vida
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11:24 p. m.
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pelusas pegadas a la escoba

The lunatic is on the grass.
The lunatic is on the grass.
Remembering games and daisy chains and laughs.
Got to keep the loonies on the path.
The lunatic is in the hall.
The lunatics are in my hall.
The paper holds their folded faces to the floor
And every day the paper boy brings more.
And if the dam breaks open many years too soon
And if there is no room upon the hill
And if your head explodes with dark forebodings too
I'll see you on the dark side of the moon.
The lunatic is in my head.
The lunatic is in my head
You raise the blade, you make the change
Now re-arrange me 'till I'm sane.
You've locked the door and throw away the key
There's someone in my head but it's not me.
And if the cloud bursts, thunder in your ear
You shout and no one seems to hear.
And if the band you're in starts playing different tunes
I'll see you on the dark side of the moon.
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11:11 p. m.
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pelusas pegadas a la escoba
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1 pelusas pegadas a la escoba
Nos sentaremos en ronda, todos en un cuarto, nos ajustaremos los cinturones y nos comprometeremos a dialogar. Todos bajaremos un cambio, descansaremos sin culpas, diremos la verdad sin temores, disentiremos sin juzgar. Nos detendremos y responderemos y nos expandiremos e incluiremos y permitiremos y perdonaremos y disfrutaremos y evolucionaremos y discerniremos y preguntaremos y aceptaremos y admitiremos y divulgaremos y nos abriremos y nos acercaremos y nos expresaremos.
Abriremos nuestros brazos, saltaremos juntos, nos lanzaremos a una red segura. Compartiremos, escucharemos, apoyaremos y gustosos nos dejaremos impulsar por las pasiones sin importarnos las consecuencias, respiraremos y seremos encantadores y fascinados por la diversidad, seremos delicados y daremos lugar a cada emoción, abriremos foros donde todos podamos hablar, ser escuchados, ser vistos, superaremos los obstáculos, sanaremos, seremos humildes, y seremos imparables, nos mantendremos juntos y seremos libres y sabremos cuándo hacer cada cosa, liberaremos, depondremos las armas y nos levantaremos y nos sentiremos seguros
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12:35 p. m.
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pelusas pegadas a la escoba

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pelusas pegadas a la escoba
The reflex is an only child, he's waiting in the park
The reflex is in charge of finding treasure in the dark
and watching over lucky clover, isn't that bizarre?
Every little thing the reflex does leaves you answered with a question mark
Oh! the reflex, what a game! he's hiding all the cards
The reflex is in charge of finding treasure in the dark
And watching over lucky clover isn't that bizarre
Every little thing the reflex does leaves you answered with a question mark
Acá no será cuestión de impaciencia, en todo caso no lo será con los demás, con segundos o terceros involucrados y más bien tendrá que ver con uno mismo, la forma en que la administre, la dirección en que se lancen los dardos y la dosis de daño que cada uno poseerá, llegado el caso. Muchas veces se dijo que era solo cuestión de quererlo, de impulsarlo, no tanto de esperarlo, o en todo caso que la espera -que supone mínima- se dará en forma natural como parte del proceso querer-impulsar-esperar, pero pasó mucho tiempo hasta que querer-impulsar-esperar tuvieran forma más o menos tangible y no hablaba de tangible teléfono, tangible carta, tangible beeper sino más bien de una cuestión mental si se quiere, como una predisposición previa a querer-impulsar-esperar... sí, previa... entonces incorporada, de manera que predisponer-querer-impulsar-esperar.
Un día se predispuso y esto llevó al marco de la situación, le dio escenografía, le dio guión, de alguna manera las didascalias y hasta el ensayo. Otro día lo quiso y asumió que querer era tomar el papel principal o el secundario... al caso era lo mismo porque la cosa sería de dos y tanto un papel como el otro serían relevantes. No podría permitirlo de otra forma: ni protagonizar estelares ni secundar protagonismos. Otro día lo impulsó. Su voluntad se puso en movimiento y se sorprendió de los resultados, de la respuesta inmediata y del acuerdo tácito acerca del lugar, la fecha, la hora y hasta casi los temas a tratar. El tramo final del impulso la dejó (como te deja una escalera mecánica en tierra firme, cuando estirás el primer pie y con el otro todavía seguís en esa especie de volar en una alfombra-piso, hasta cuando te das cuenta que ya se acercan los últimos segundos y que el vuelo se termina y que ya no queda otra que apoyar el primer pie y hay que levantar el segundo porque sino los que vienen atrás y hasta uno mismo que no quiere papelonear tropezando, y qué van a decir justamente los que vienen atrás, y que no crean que uno es del campo, no, caramba! que uno solo quería volar unos instantes, un microvuelo urbano... y de repente la magia acaba, la inercia te lleva hacia adelante como un resto de torque de la voluntad ajena al cuerpo mientras que los pies se resisten a la dura y pesada realidad, y el impulso terminó, ahora viene el esperar) caminando hacia la mesa del bar, no la línea de mesas que daban a las ventanas sino las que daban a la pared de horrible color beige que alternaba con líneas de espejos, algunos manchados de tan viejos, algunos rotos por manos furiosas o por vaya a saber que utensilio que no encontró su camino natural. Mesa para dos iba a estar bien, se dijo. No crowds allowed y su maldita costumbre de las frases hechas en inglés. Prendió el tercer cigarrillo desde que hubo bajado del taxi y pidió su acostumbrado cortado en jarra y en el instante en que inspiraba una bocanada de humo y cerraba los ojos como quien descansa un poco la vista y las ideas creyó verla de reojo cruzando la calle tras un auto que acababa de salir del semáforo. Nunca imaginó semejante puntualidad por lo que ni se molestó en volver la vista hacia donde había creído verla cruzar. En todo caso -se dijo- si era ella cuando llegue me enteraré.
Unos segundos después oyó la tos a sus espaldas cerca de la puerta de entrada y el saludo (sin respuesta) al mozo y ese inconfundible tonito eclesiástico que tanto la exasperaba y que algo le decía por lo bajo al mozo. Sus pasos, su aroma, su conocido aroma y la lluvia de su pelo discretamente apartado con la mano mientras se agachaba para darle un beso y saludarla. Se sentó sutilmente frente a ella sin dejar la cartera, sin quitarse el abrigo, pero sin evidenciar de forma alguna que su deseo fuera irse pronto. El mozo vino con el cortado e ignoró discretamente su compañía, tal vez un acuerdo de silencio, un no molestar secreto.
El asunto ahora venía a ser quién rompía el hielo. Tal vez el lento apagar el pucho en el cenicero y hurgar en la brasa extinguida, tal vez el último soplido de humo así de coté, quien dice? por ahí echarse atrás sobre el espaldar de la silla. Ella parecía ser la más impaciente; la que tenía enfrente exhibía su paciencia a prueba de balas, una sonrisa leve y los ojos calmos... algo de superioridad que volvía a molestarla y a darle ganas de prender otro cigarrillo.
Ella habló de la soledad, de los años indecisos, de las frustraciones, de ver pasar la vida desde otro lado... de alguna forma la bronca se fue transformando en pesar y sus ojos comenzaron a brillar húmedos y cada tanto la voz y la respiración se le entrecortaba. Ella la escuchó con una sonrisa protectora y un gesto de paciencia infinita. Acarició su pelo un par de veces y hasta le elevó el mentón tomado entre sus manos para decirle un par de cosas mirándola a los ojos. De vez en cuando el espejo dejaba ver lágrimas en ojos multiplicados como un dibujo de Picasso, a veces el humo del cigarrillo se mezclaba sutilmente con su perfume y las volutas del café se impregnaban en sus mejillas. Creyeron perdonarse, pero tuvieron la certeza de que nada cambiaría la manera de caminar la vida que tenían: cruzándose eternamente, chocando invariablemente, volviendo a sí mismas por siempre, buscando redención y condenándose en el mismo acto. Ella nunca esperó una respuesta idéntica y se sorprendió en silencio por ello... hasta podría decir que lo disfrutó aunque la avergonzara semejante sentimiento de bajeza. Ella también andaba por la vida sola, frustrada y herida, y no había una vez que no pensara en cómo se habrían dado las cosas, cómo habría sido todo si en algún lugar del camino la elección hubiera sido la otra calle de la encrucijada. Pero al final, sus estudios y experiencias le volvían a decir que de nada sirve, que todo fue propia elección aún cuando imaginara que nada de eso estaba en sus manos, que las elecciones mucho tienen que ver con la escencia de uno y no con la sabiduría adquirida, con la cultura, con las costumbres. Pudieron llorar en silencio y a la par y cuando una callaba la otra volvía a empezar. Hubo silencios... la pucha si los hubo. Y cuando creía que todo había sido dicho se asomaba otra gota por el vertedero y dejaba paso al torrente del que nunca se creyó capaz. Cada tanto una sorprendía a la otra secándose el mismo ojo o apartándose el mismo mechón de pelo... todo simétrico, coordinado e inverso, como ver las agujas del reloj girar en el espejo, como tener la certeza que las frías palabras no salían de su boca. Ella internamente dictaminó un descolorido empate por más que hubiera querido alzarse con los laureles, pero lo justo es justo y me tuve que guardar los dardos de los que hablaba al principio. Si bien hacía años que venían despidiéndose y volviéndose a encontrar sin quererlo, sin buscarlo, ella pidió el último cortado y descubrió que la etiqueta de puchos se había vaciado. La hizo un bollo y la lanzó despacio, impulsada con el dedo mayor izquierdo como cuando era chica y tiraba la bolita para embocarla en el hoyo, hacia la pared que tenía enfrente, surcada de espejos. En el espejo roto rebotaron levemente ocho bollitos de papel y volvieron a ser uno en las tiras de espejos sanos al caer finalmente el papel sobre la mesa. Más allá del foco en el plano de los espejos, estaban las confusas inscripciones furtivas, los corazones, las cargadas, alguien que declaraba su amor a una tal Josefina y otro que recordaba un feroz 5 a 0 de Platense. Creyó leer Ana -Anita- y Marcos pero se dijo que solo era otra ilusión óptica y al ponerse de nuevo los anteojos desaparecería junto con ella. Y esa fue la despedida.
Vera http://mery23.blogspot.com/2004/07/la-historia-de-vera.html
Vera II http://mery23.blogspot.com/2004/08/un-poco-ms-acerca-de-vera.html
Vera. Kico´s version http://kicoarg.blogspot.com/2005/09/como-te-digo-una-cosa-te-digo-la-otra.html
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8:08 p. m.
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1) Harley Davidson... no necesita explicaciones.
2) Jaguar... tampoco.
3) No! No me gusta S. Coppeland! no sean h. de p.! Pero qué no daría por asistir a una clínica o un concierto de uno de los mejores bateristas del mundo!
4) Layla... "y yo sigo con vos... sabés? se hace difícil seguir anclado aquí sin tu amor. Ya se! siempre soy yo... andar siempre buscando, siempre volviendo a tu corazón, a tu pobre corazón. Y pienso que estamos al borde, al borde de un cielo sin sol. Después no hay retorno ni tiempo, mi amor."
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Detrás de las paredes que ayer te han levantado
te ruego que respires todavía.
Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días.
Y rasguña las piedras, y rasguña las piedras
y rasguña las piedras hasta mí.
Apenas perceptibles, escucho tus palabras
se acercan las bandas de rock and roll,
y sacuden un poco las paredes gastadas
y siento las preguntas de tu voz.
Y rasguña las piedras, y rasguña las piedras
y rasguña las piedras hasta mí.
Y si estoy cansado de gritarte
es que sólo quiero despertarte.
Y por fin veo tus ojos que lloran desde el fondo
y empiezo a amarte con toda mi piel.
Y escarbo hasta abrazarte y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer!
Y rasguña las piedras, y rasguña las piedras
y rasguña las piedras hasta mí.
Mierda... tenía 7 años entonces, mi tío Daniel cumplía 18, el país estaba por vivir uno de sus peores momentos, mi vida estaba en uno de sus peores momentos, cantaba algunas de sus canciones junto con Daniel y sus amigos... y yo no entendía nada.
Septiembre de 1985... diez años después Daniel y yo nos trepábamos a un escenario y cantábamos Rasguña las piedras entre otras. No nos creíamos Charly y Nito, no. Solo que el sueño no se había terminado para nosotros. No tenemos fotos, no hay grabaciones... solo el recuerdo, la sensación de escuchar nuestras voces amplificadas, los rostros de la gente, el silencio respetuoso, el temblor en las piernas... era la vida que nos llenaba las venas, nos movía las manos sobre los mástiles y nos rebotaba las palabras en los monitores.
Felíz Cumple Daniel!
"Adiós Sui Géneris... que tengan una hermosa vida", decía el presentador... y nadie le daba bola! Qué le van a dar bola! La muerte no existe, carajo!
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4:59 p. m.
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12:38 p. m.
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pelusas pegadas a la escoba
Ya de solo verte entiendo que estás enojada y no te quito razón. Pero si al menos me dejaras explicarte mi situación trataría que se te pase de alguna forma el malhumor. Pensá en que a partir de ahora todo se va a complicar, que va a ser doloroso y absoluta y definitivamente tarde para casi todo. Si a alguna situación se le debe poner el rótulo de fuerza mayor, sin duda es ésta. Sentate un momento, calmate y escuchame... no necesito que me respondas si no querés, pero al menos dejá que te explique. Y no revolees el vestido sobre la cama ni te sientes sobre él, lo vas a arrugar todo y al final el esfuerzo que hiciste... Mirá, muchas veces me habrás oído decir que en este tipo de cosas es difícil encontrar "un" culpable, básicamente porque no hay quien declare a favor o en contra ni de una parte ni de otra. Sumale que en este caso hubo varios factores... y sí, terceros y los imponderables de siempre aunque suene a frase hecha. Hace una semana que me venía preparando para esta noche. No empieces a pensar que no le daba importancia. Había trasladado un par de compromisos que sabía perfectamente que me iban a requerir más tiempo y dedicación absoluta, estaba con la mente totalmente puesta en la cena de hoy y no me lo podés negar: vos me acompañaste a comprar zapatos nuevos y a pedirle prestado el traje a mi hermano. Con lo que odio esas cosas! Pero estaba totalmente dispueso a usarlas y sin ninguna objeción, que semejante ascenso no lo recibe cualquiera hoy en día y tan seguido. Pero volviendo al tema, lo importante es que me adelanté (todavía no entiendo cómo pude hacer tan rápido) para contarte ésto y que no te enteres por boca de terceros porque va a ser peor y yo te conozco. Si ya estás enojada y nerviosa y no me dejás hablar...! Podrías quedarte un poco quieta y dejar de ir de un lado para otro? Entendé mi posición, ésta es la primera vez que me pasa y no se cómo manejarlo. Ya de por sí me cuesta tratar de hilvanar algo coherente, más difícil se me hace seguirte y hablar, nunca pensé que iba a ser tan jodido todo esto. Pero insisto en que no fue mi culpa como tampoco fue culpa del que manejaba el otro auto, si vos sabés perfectamente cómo son estas noches de niebla, los camiones con la cosecha y la imprudencia de siempre. Todavía no puedo explicarme yo mismo que pasó, pero estoy haciendo un esfuerzo como para poder contarte, ya te dije, antes que vengan otros y te lo digan... pero bueno, pasó y ya no tiene arreglo por más esfuerzo que estén haciendo en este momento... viste cuando tenés un presentimiento? No se porqué, pero tengo una certeza como nunca la tuve en mi vida. A decir verdad tengo muchas certezas en este momento... no se... es como una claridad de conceptos inimaginables, pero como de las cosas de ahora en más y no quizás de las de antes.. será por eso que no puedo recordar mucho qué pasó. Y sí, creo que lo mejor será tratar de ordenar lo que vendrá que va a ser jodido, ya lo se... y me da pena, no creas. Pero una pena esperanzadora si es que cabe semejante contradicción... como que todo va a mejorar. Tengo ese presentimiento que vas a entender muy pronto y que vas a salir adelante con todo lo nuestro... como si yo de alguna forma te hubiera estado trabando y a partir de esto los caminos se te abrieran con una mejor perspectiva. Lo veo, no me preguntes cómo pero lo veo y lo siento. Los chicos están durmiendo en casa de tu vieja, pasé por ahí recien. Están bien y creeme que lo van a superar tal vez hasta más rápido que vos. Dale, sentate y atendeme, estoy haciendo un esfuerzo enorme para llegar a vos... ya ves, quiero contarte esto y muchas otras cosas. Siempre nos terminamos arrepintiendo cuando no pudimos hacernos un momento para contarnos todo y al final notamos que ya es tarde... Pará! adónde vas? Eso fue el timbre? Dejame que termine...! o que empiece... esperá...! Bajá con cuidado, sacate un poco esa bronca, yo se lo que te digo... Por favor, tomátelo con calma... que el policía no tiene la culpa, pobre... demasiado con que tiene que pasar por este momento para que encima le pegues... quedate tranquila que yo te acompaño y no lo acribilles a preguntas al pobre tipo, si es lo que te estoy tratando de explicar... si tan solo pudieras serenarte... no puedo llegar a vos de otra manera por más que grite, eso que una vez fue mi voz no llega más que en brisas de silencio a tus oídos. Tampoco te das cuenta que te estoy abrazando... mucho menos podrás entender que también estoy abrazando (pero esto que tengo no son brazos, es sentimiento puro) a los chicos y los estoy besando a los tres y les estoy diciendo que los voy a ayudar y voy a estar a su lado todo el tiempo que sea necesario.
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1:26 p. m.
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