29 de agosto de 2006

Venis?



el día bochornoso dio paso al tibio sereno de un insólito Agosto


y yo estaba pensando
en invitarte a que pases
y compartir con vos este vientito húmedo
en la galería
o en el balcón


y al arrullo de la organza
dejar que la noche nos duerma

Blumberg no escucha a Leon Gieco



Cuando no hay opción el pueblo sufre y se la banca
y aunque es medio quedado nunca irá para la Plaza
La Plaza es de los años y de las Madres Santas
que buscan a sus hijos y los seguirán buscando
Es parte de la historia, es parte de la sangre

19 de agosto de 2006

Que placer! (II)

"(...) En Lubbock, al borde del desierto, una alta muchacha me preguntó si al escribir El Golem, yo no había intentado una variación de Las ruinas circulares; le respondí que había tenido que atravesar todo el continente para recibir esa revelación, que era verdadera. Ambas composiciones, por lo demás, tienen sus diferencias; el soñador soñado está en una, la relación de la divinidad con el hombre y acaso la del poeta con la obra, en la que después redacté."




El Golem

Si (como el griego afirma en Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdido en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo
Esto es mi pie; esto el tuyo; esto la soga
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero a través del tiempo lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. ¿Cómo (se dijo)
pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?

¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?

En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?



1958 - J. L. Borges

Borders

Vos y yo no vamos a tener mi lado ni tu lado.
La cama entera va a ser nuestro refugio.

13 de agosto de 2006

13 de Agosto, Día del Niño

Niñez nuestra que estás en los patios,
santificado sea tu recuerdo,
vengan a nosotros tus juegos,
háganse las milanesas así en casa como en la de nuestros amiguitos,
el beso de las buenas noches de cada día dánoslo hoy,
perdona a nuestros padres así como nosotros no perdonamos a la vecinita de enfrente que anda con ese salame,
no nos dejes caer de la bicicleta,
mas, líbranos del jarabe, atchís!

Calendario

calendario


Marzo en los estertores de un agónico verano
Abril de frío, sol lejano y hojas secas
Mayo de arena, piedritas y regalos,
y vos orbitando en elipses incontables
Junio de pies fríos, vino blanco y chocolate
Julio estira sus garras hacia el hielo,
trae fechas y dolor a mis recuerdos
Agosto en viento que esparce las semillas
Setiembre duele en el sol de la mañana
Octubre brota el verde que sembraste con tus manos
con tus piernas, con tus ojos, con tu boca
Noviembre en la sombra de los fresnos
me sacude, abofetea la memoria
que debí partir hace un milenio

12 de agosto de 2006

Espera

La sórdida frecuencia de los péndulos
La eterna monotonía de un compás
La infatigable desesperación de un metrónomo

El perpetuo devenir de las dunas
La dilatada agonía de una cuerda
La sombra que se estira sin remedio
La exasperante lejanía de un goteo
La cansina pulsión de la memoria
Las olas de oro en los trigales

La escasa antagonía en mis palabras
Tu amor, mis manos y la nada

9 de agosto de 2006

La peatonal de Rosario

Estoy haciendo tiempo, hay un viento helado afuera y no da para más. Me metí en un ciber a hacer una recorrida de rutina por los blogs amigos, algún que otro fotolog... matar el tiempo. Unos se van a un bar y se zambullen en un cortado; yo con mi gastritis, paso.

Todo muy lindo, sí.
Pero nada que ver con lo que acabo de ver en la peatonal, más precisamente en la esquina de Córdoba y Entre Ríos.
Como bien saben los de acá



Mierda... cómo me molesta cuando me dan una pc en medio de otras dos ocupadas! Nunca falt.... ves? ahí lo está haciendo de nuevo.... Decía, nunca falta el o la desubicado/a que te relojea lo que estás viendo (en este caso escribiendo).
A mi derecha hay un loco, pobre, debe estar pasando un laburo a máquina... hace lo que puede en el espacio tan reducido de estos escritorios de mierda con una carpeta y hojas sueltas... está meta teclear y el pobre escribe peor que yo... :S
A la izquierda hay una minita y me está empezando a poner nervioso...

No la miro, no la veo, pero así de reojo noto que no para de mirar para acá... como que mira la pantalla y me mira a mí...

qué te pasa?

Sí, soy fiero como el coso que aparece en la foto del perfil... que le vas a hacer... es lo que hay...

bueno, sigo...
resulta que en la esquin

Nena cortala!!!

Uy... dejó de darle al mouse y ahora me mira fijo

Antes de mirarla a ella miro su pantalla... como para desquitarme, viste?
Qué te creés? Que no me la voy a cobrar? Ah... pero vos no tenés tu fot.... en el... a.. av... avatar...

Yo: (temblando... no se de donde saqué coraje para hablarle) Eso que estás viendo es MI blog...
Ella: y lo que vos recién estabas viendo era MI blog...
Yo:... (glup) (mirándola) ... pero entonces vos
Ella: Jajaja!! ...entonces vos!
Yo: naaaa... entonces vos sos.. :D :D
Ella: qué hacés!!! :D :D
Yo: no pod

5 de agosto de 2006

Parálisis de la vigilia

Viste que hay gente que suele usar por lo general ciertas frases que definen su posición ante las cosas? Hay algunos que dicen "yo siento que tal y tal...", y son los clasificados como fundamentalmente viscerales; otros dicen "esto me suena a tal cosa..." y son predominantemente auditivos; y estamos los que decimos "por lo que veo, esto es..." y preferentemente somos visuales. De este tipo de autoencasillamientos en que nos mete nuestra forma de expresarnos se vale la sicología para definir ciertos rasgos de nuestras personalidades.
V. L., mi sicóloga, me picó el boleto al toque -al cabo, es su profesión, bueno hubiera estado que no lo hiciera- y luego de rebotar dos o tres veces con preguntas tales como "como te sentís en ese (o este) momento?", "qué sensación/es descubrís en el cuerpo... dónde?" a lo que yo casi invariablemente respondía con un lacónico y desorientado "que sssse yo..." o "no ssssse... a ver..." (a VER) y revoleaba los ojos como buscando algo, ALGO que me permitiera comparar lo que veía con lo que sentía o con lo que dicha situación me provocaba. Entendés? Una persona digamos visceral, habría cerrado los ojos y buscado las sensaciones inmediatas y en el lugar preciso: yo los paseaba por la habitación tratando de ver, de encontrar algo...
Su estrategia comenzó entonces a orientarse por ese lado (eso y decir que me corrió para donde disparaba vendría a ser casi lo mismo, no?) y sus preguntas tornaron en "qué imagen tenés de tal cosa?" o "si lo tuvieras que comparar con una foto o un paisaje..?" Hábil. Por mí conocida, doy fe.
Por ejemplo, cierta vez que traté de explicarle lo que me ocurría frente al síndrome de la pantalla en blanco (decir "la hoja en blanco" es por lo menos un arcaísmo), le conté que al querer escribir sobre algo, cuando me determinaba a hacerlo y me sentaba frente a la pc, inmediatamente veía en mi cabeza a un tipo (yo) en el borde de un acantilado. Viento, frío, aire salado. A sus (mis) pies: la turba y la roca. Más abajo, las salientes, de nuevo las piedras, el agua, la espuma, el fragor. Más allá, las profundas olas que nacían y que por lo general morían con cierta mansedumbre comparada con el ímpetu original. Por último, en la perspectiva, un furioso atardecer rojo-naranja, ya superada cierta tormenta; los últimos rayos abriéndose paso triunfales por entre los jirones de negras nubes... Pese a lo dramático de la lucha bajo mis pies, allá en el horizonte había una esperanza, una promesa de un nuevo sol y una tormenta derrotada.
Se incorporó como impulsada por un resorte, buscó (y encontró) una hoja en blanco, una caja con chiquicientos lápices de colores y me conminó a que lo dibujara. No pude lograr que el rojo del sol tuviera la intensidad del rojo de mis mejillas, mis dibujos son calamitosos cuanto menos.
No voy a comentar el diagnóstico que hizo del dibujo, ni la foto que tuvo de mi estado de ánimo, sencillamente porque se lo guardó bien guardado en forma de notas en su agenda que por el simple hecho de estar ésta al revés, de su lado del escritorio, y por ella tener letra de médico, no entendí un soto.
Otra vez, cuando hablábamos de mis miedos, mis parálisis miedosas, me volvió a pedir que se lo graficara, que le tirara una imagen que represente lo más fielmente posible lo que me producía a mí el hecho de pensar en un futuro desconocido (como son todos mis futuros). Inmediatamente tuve la imagen (y se lo dije) de una puerta abierta hacia un cuarto total y absolutamente negro. Para remarcar: la puerta era blanca y en líneas generales el cuarto desde el cual yo observaba la puerta abierta y el cuarto negro, estaba de normal a bien iluminado y de colores neutros si es que no era todo blanco también, al igual que la puerta. Eso era para mí el futuro: un lugar oscuro, desconocido, paralizante, plagado de vaya a saber qué temibles monstruos, pesares, soledades, sufrimientos, castigos, dolores, amarguras... en fin.
Y aquí es donde quiero rescatar que las cosas no pasan porque sí y que, como dijo un viejo loco por ahí, "Dios no juega a los dados". Encontré que la forma que tengo de aprender a valorar y a balancear lo que me pasa es así, escribiéndolo para poder más tarde o más temprano, acudir y, como quien busca en un archivo (un humilde registro akásico), darme con que "algo" había dirigido las acciones hacia esto que está pasando ahora.
Hace unos días, tuve oportunidad de entrar en un lugar (pero esta vez fue físicamente y por lo tanto no iba predispuesto a buscar y analizar las imágenes que me propondría mi sicóloga) completamente oscuro y desconocido (porque convengamos que es muy distinto entrar a un lugar oscuro pero conocido, los movimientos se dan con o sin luz de manera casi automática). Sencillamente no me paralicé, no me dio miedo, no sentí angustia, sudor frío, pánico. Sabés qué hice? Simplemente me quedé un momento quieto esperando que mis ojos se acostumbren a la penumbra. De a poco, en instantes nomás, algunas siluetas comenzaron a delinearse, pálidos reflejos fueron resultando en formas concretas, lo que eran destellos fueron volúmenes, espectros de luz, segundos después, fueron brillos de cuerpos por caso metálicos, o plasticos; divisé la forma de una ventana, una puerta tal vez, finalmente la llave de la luz. Estiré mi brazo, toqué la tecla y allí estaba todo. La habitación y sus objetos parecían sonreír bienviniéndome. Hice lo que hacemos siempre, lo que hace todo el mundo!

Quiero llevar este hecho y pegarlo en el espacio oscuro que deja en mi mente la puerta abierta al futuro.

Anoche, mientras andaba por mis habitaciones iluminadas, (algo sucias, descuidadas, desganadas, ninguneadas) noté que alguien vino y sin siquiera darse cuenta del terrible acto de subversión que había cometido en mis corredores, abrió ESA puerta.
Allí estaba. La habitación negra. Allí llegué. Al lugar que tanto esquivé de manera cada vez más consciente, al lugar que junaba de reojo en mis vuelteros paseos por pasillos y entrecuartos. Hasta allí llegó este pibe, desconociendo por completo mis fantasmas y mis pesadillas y prácticamente me arrojó dentro. Fiel a mi instinto de conservación del movimiento (inercia, para los ingenieros), me quedé aferrado con uñas y dientes al marco y no hubo (habrá?) poder de Dios que de allí me mueva.

"Quiero llevar ese hecho y pegarlo en el espacio oscuro que deja en mi mente la puerta abierta al futuro".

3 de agosto de 2006

Los ojos

Yo nací para mirar lo que pocos quieren ver
Yo nací para mirar
Mira

ojos

En escenarios solitarios la gente se abre un poco más y hasta dos pobres millonarios se pueden encontrar
Cayeron los auriculares y los anteojos de carey
La luna baja los telones, es de noche otra vez



Txt: el más grande
Pic: la grosa
Modelo:
fLo (idem anterior)

2 de agosto de 2006

Esa no es la forma de mi corazón (post nro. 100)


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...y si te dije "te amo"
tal vez pienses que algo no anda bien.
No soy un hombre con demasiadas facetas:
la máscara que uso es una sola.

Y los que hablan no saben nada,
ya aprenderán por sí solos.
Como aquellos que maldicen su suerte donde vayan,
como aquellos que perdieron el miedo.