12 de diciembre de 2006

Pinocho, compadre...

El Señor de la Muerte
Quien fue culpable de muertes, torturas, proscripciones y exilios… Quien llenó sus arcas privadas gracias a tanta muerte… Quien asesinó brutalmente al gran cantor popular de América Latina… Quien vació de esperanzas a las futuras generaciones… Quien llevó a la muerte al ultimo gran líder del siglo XX… “Ese” no merece morir.
“Ese” debería vivir para sentir el desprecio que poco a poco va expresando su pueblo. “Ese” debería vivir para sufrir la cárcel, la cual mucho se aleja de los tormentos sufridos por sus víctimas. “Ese” debería vivir para ver cómo una hija de aquella generación desvastada gobierna su país. “Ese” debería vivir para sentir en su propia piel una pequeña porción del dolor que causó.
Asesino de Allende, de Neruda, de Jara y de tantos otros. Desaparecedor de chilenos. Apropiador de niños. Servidor de la Corona Británica y de los EE.UU. No tiene derecho.
Pinochet no tiene derecho a morirse sin ser juzgado. Pinochet no tiene derecho a un velorio de Estado. Pinochet no tiene derecho a ser honrado por los mandos militares chilenos que hoy se dicen democráticos. Pinochet no tiene derecho a una tumba digna, al igual que los desaparecidos que nunca descansarán en paz. Pinochet no tiene ningún derecho, pero los hombres se lo concedieron.
Ahora, aquel que se sintió dueño de la vida y muerte durante muchos años, deberá enfrentar dos juicios que cualquier mortal no puede evitar: la justicia divina y la memoria de las sociedades futuras. El primero, no estamos seguros de que exista. Respecto al segundo, trabajaremos duro para que la sentencia de la historia sea rotunda.


Antonela Scocco
(mi cuñadita postiza :P)

10 comentarios:

GISE dijo...

Lo peor de todo es que se murio sin haber pagado las cuentas en la justicia.
Lo peor de toso es la gente de nuestra generacion y mas joven que llora su muerte.
Lo peor es la cobertura en los medios, sobre todo la CNN, ni que se hubiera muerto alguien como la gente...

Kico dijo...

Tus fantasmas te persiguen Hijo de Mil Putas! No pudiste morirte tranquilo, no pudiste morir sin pensar en la integridad de tu cadaver y la profanación de tu tumba. No podés despegar de tu cabeza la inmundicia de tus pensamientos.
No todos somos como vos, no todos buscamos la revancha y la violencia.
No todos deseamos ultrajar al que píensa distinto. Ese eras vos.

La incertidumbre sobre el paradero de tus restos, de ahora en más, es voluntaria, y eso es lo que duele. Porque los desaparecidos no están, y nunca sabremos donde desscansan, porque esa, también, fue tu voluntad.

Eso es lo que hoy me duele. una vez más hiciste tu voluntad.


Gaby: que bueno que subiste el texto de Anto... a ver si se le despierta nuevamente la escritura. Esa es una buena noticia para todos.

Kico

Gabriel dijo...

Soy nuevo en esto y considero no tener resto moral para comentar a la altura. Pero sí considero que muchos de los que pasan por aquí lo tienen o creen tenerlo. Así que despáchense a gusto. En aquella estantería están los tarros llenos de adjetivos infernales, al lado van a encontrar rugidos de espanto, a la derecha (siempre a la derecha) los palos, los cables y las cadenas. Eso que ven al lado de la camilla es un resucitador. Funciona y muy bien, así que úsenlo cuantas veces quieran y prolonguen la agonía a voluntad. En fin... mucho más no puedo ofrecer aunque me encantaría. Cualquier cosa me chiflan.
Gracias

Ross dijo...

hoy me pasaron esto OBITUARIO CON HURRAS de Mario Benedetti (Bucenado en la red, parece que fue para Reagan)

Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.

BESOS GABY!

Anónimo dijo...

MURIO EL ALACRAN!!! En nuestras mentes y corazones fue apresado, juzgado y sentenciado a todas las muertes del infierno. Ya sé, nos quedó la sensación que no es suficiente. No nos olvidemos que para que esa bestia, como otras tantas que conocemos y andan sueltas, cometiera sus atrocidades tuvo laderos que todavía andan tratando de seguir destruyendo.
PD Va anónimo porq. no puedo entrar Beacriz

Erdosain dijo...

Yo paso y le dejo un abrazo!

Anónimo dijo...

MURIÓ
OJALÁ LE HAYA DOLIDO
MUCHO
CARAJO

ana dijo...

no, no le dolió nada,
pero tampoco debemos ponernos a su perversa altura y disfrutar con el dolor de nadie,
yo lloré mucho de impotencia frente a las imágenes de los sátrapas de sus fans escupiendo y tironeando a los periodistas que cubrían el funeral,
eso me remite directamente a los matones de mi propio país,
y con eso sí que no puedo, se me eriza la piel y lloro y lloro

La Maga dijo...

Que podrìa decir, ante tantas cosas que ya se han dicho...quiero creer que existe una justicia divina, quiero creer que nunca pudo dormir en paz porque algo que se llama conciencia no se lo permitia, quiero creer que en este momento està siendo juzgado y que va estar esperando, eternamente esperando...


PD: Si podes pasa por mi blog, ayer postee un texto que quizas te sea muy familiar...
PD2: Viste que no dije nada de Boca...espere y todo para no decirte nada...jaja!

Alex dijo...

la ¿justicia? no pudo ajusticiarlo, pero al menos (como ya comenté en lo de Microcosmos), estuvo expuesto al escarnio público, zafó de la justicia pero no de la condena popular, tuvo que vivir con eso y ese legado le dejó a la familia. Si hay alguno de buena madera, llevará el pasado de Pinochet como un estigma por el resto de su vida, aunque ése en particular no lo merezca.